Abuela bromista

Una viejita esta afuera de una casa queriendo tocar un timbre, pero ella no lo puede tocar porque no lo alcanza, de repente llega un señor y muy amablemente se ofrece:

Señora, buenos días, ¿En qué puedo ayudarle?

Por favoorr jooven, aayudeme a tocarr el timbree.

Señora, con mucho gusto, le respondió.
Ya señora, y ¿Ahora qué?

La viejita le responde: ¡A correr!

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6 de Noviembre, 2007
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humor gratis, chiste de abuelitos, chistes de viejecitos

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