Resulta que un hombre que era feo, sin dinero y sin mujeres decide venderle su alma al diablo así que se va al monte a medianoche y comienza a invocar al diablo:
-Diablo, diablo aparece yo te invoco, entonces se escucha una voz de ultratumba en la puerta de su casa y aparece un negro inmenso que dice:
-¿Quien me invoca?
Entonces el otro le dice: diablo soy feo, sin dinero y sin mujeres, si me haces guapo, rico y con mujeres te vendo mi alma; a lo que el diablo le contesta:
-Está bien pero hay una condición, tienes que bajarte los pantalones y voltearte. El otro acepta y al final le dice:
- Diablo por favor no le cuentes a nadie lo que me has hecho
y el diablo le responde:
- y tu no le cuentes a nadie que yo no soy el diablo...