¿Qué hay para la cena?

Dos ancianos, hablando sobre el envejecimiento, y uno le dice al otro: La peor parte se la llevan nuestras mujeres, y además ellas se niegan a admitir que envejecen y tratan siempre de esconder sus achaques. Tienes mucha razón, pero he encontrado un buen truco para hacerles ver sus discapacidades a través de un sencillo juego: Así, que si quieres saber si tu mujer empieza a quedarse sorda, colócate a 10 metros de ella y hazle una pregunta. Después, cuando veas que no te responde, acércate a 5 metros. Después a 2 metros, y después a 1 metro. Y entonces no le quedará más remedio que darse cuenta que está sorda. El anciano encuentra que la idea es muy buena y cuando vuelve a casa se coloca a 10 metros de su mujer y le pregunta con voz fuerte:

- Cariño, ¿qué hay de cena? No recibe respuesta. Entonces se acerca a 5 metros y le pregunta de nuevo:
- Cariño, ¿qué hay de cena? No recibe respuesta, por lo que se acerca a 2 metros y le pregunta:
- Cariño, ¿qué hay de cena? No recibe respuesta. El tipo, totalmente asombrado, se aproxima a un metro y grita:
- Cariño, ¿qué hay de cena? Su mujer se gira y le dice, con cara de desesperación: Te lo vuelvo a decir por cuarta vez, ¡¡¡Pollo con patatas fritas!!!

Compartir este  Chiste con tus amigos

18 de Febrero, 2010
4033 visitas
cena, sordo

Comentarios

Valoración

6 / 10
4 voto/s
Valorar