Sacerdote altruista

Después de analizar el comportamiento de un niño, el sacerdote del pueblo decide seguirlo para conocer un poco más acerca de su comportamiento.

El sacerdote cruza la calle, camina detrás del pequeño que, colocando su mano cerca a la puerta de una casa, se inclina y toca el timbre.
El parroco se agacha al nivel del niño, sonríe con benevolencia y le pregunta: "¿Y ahora qué, jovencito?"
Para lo que el niño responde: "¡Ahora corremos!".

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10 de Septiembre, 2009
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chistes de monjas y curas, Sacerdote altruista, niño en apuros, niño

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